Nuevo

Poda de arándanos


La planta de arándano es un arbusto elegante, que produce pequeños frutos bien conocidos por sus preciosas propiedades beneficiosas y por la versatilidad de su uso.

En este artículo vemos en particular cómo se gestiona la poda en el cultivo amateur y profesional, con el fin de tener siempre producciones equilibradas y saludables.

De hecho, necesitamos saber cómo poner en marcha la planta para la producción mediante podas de mejoramiento, luego un corte anual regular del arándano es útil y finalmente también veremos cómo renovar las plantas viejas cuando se vuelven poco productivas.

El cultivo de arándanos

El cultivo de esta planta se está expandiendo progresivamente porque los frutos tienen una gran demanda a pesar de su precio, y además muchos productores orgánicos logran manejar arándanos con técnicas de bajo impacto ambiental.

Introducir algunos ejemplares o un auténtico arándano pequeño en el jardín es absolutamente recomendable para todo aquel que pruebe el cultivo amateur, ya que con unas sencillas reglas es posible tener arándanos en abundancia y de buena calidad.

Un aspecto a tener en cuenta, además de la acidez del suelo (que el arándano quiere que sea pH 4.5-5) y su drenaje, es que esta planta se beneficia enormemente de la simbiosis endomicorrízica. Las micorrizas son hongos que entran en simbiosis con las raíces, facilitando la absorción de nutrientes y su presencia mejora la producción de forma completamente natural. Entre los diversos tratamientos culturales que se le darán a esta especie que forma parte de la familia Ericaceae, la poda adquiere un papel indispensable, así que veamos cómo y cuándo se hace. Más sobre el cultivo de arándanos, por otro lado, se puede leer en la guía de cultivo dedicada a esta pequeña fruta.

La planta de arándanos

La planta de arándano es un pequeño arbusto con una altura máxima de unos 40 cm en el caso de los arándanos negros y rojos, mientras que en el arándano gigante americano, el ahora más cultivado en nuestro país, llega hasta los 3 metros. Las hojas son pequeñas y ovaladas, las flores blancas o rosadas tienen la forma de una jarra invertida, y en las ramas hay brotes vegetales y florales. Las que florecen se desarrollan en la parte apical de las ramas de un año y son las que generan los frutos.

Arándano: poda de cría

La fase de mejoramiento es la que va desde el trasplante de las plántulas hasta su entrada real en producción, y en el arándano este período dura unos dos años.

Después de la siembra, se busca el crecimiento armónico del esqueleto de la planta y para ello se evita la producción en esta etapa, lo que debilitaría la estructura de cultivo al quitarle sus recursos. Por esta razón las ramas fructíferas se cortan en la base o se acortan para eliminar los botones florales apicales. De hecho, lo importante en estos dos años iniciales es que la planta forme un buen sistema radicular y una corona equilibrada.

Poda de producción de arándanos

Una vez finalizada la fase de reproducción, con plántulas bien formadas y enraizadas, puede comenzar la producción de arándanos.

Las operaciones de poda a realizar a partir de este momento son las siguientes:

  • Elimina ramas demasiado bajas que se encuentran en la base de las ramas principales: su producción sería insatisfactoria porque están demasiado sombreadas por las ramas colgantes.
  • Elija 1 o 2 chupones vigorosos y bien dispuestos y acórtelos.
  • Retire los otros chupones sobrantes, cuya cantidad también depende de las variedades o cultivares de arándanos porque hay más chupones que otros. Si las plantas producen pocos retoños, aunque parezca paradójico, la poda debe ser un poco más severa porque de esta forma se estimula al arbusto para que emita más. De hecho, los chupones son ramas importantes en los arándanos porque se utilizan para el reemplazo de las ramas principales, que después de 5-6 años van hacia el agotamiento y por lo tanto deben ser reemplazadas.
  • Gracias a los nuevos retoños crecidos, eliminar 1 o 2 ramas viejas cada año, a partir del tercer o cuarto año de implantación. De esta forma se obtiene una sustitución progresiva y constante y por tanto una renovación de las estructuras productivas.
  • Las ramas dañadas del resfriado, los parásitos o patologías deben eliminarse siempre que se observen síntomas.

No nos saltamos un año de poda porque habría una producción más abundante en detrimento del calibre del fruto y se podrían desencadenar fenómenos de alternancia de producción, con una importante reducción en el año siguiente. Por la misma razón, evitamos cortar mucho, pensando que ahorraremos esfuerzo el año siguiente: es mejor podar razonablemente todos los años. Al podar también pretendemos hacer circular el aire y la luz dentro del follaje para asegurar la maduración de la fruta de calidad.

Cuando podar arándanos

A veces, los arándanos se podan inmediatamente después de la cosecha, pero es mejor esperar el final del invierno, después del período de heladas. De esta forma, de hecho, las sustancias de reserva que la planta ha elaborado en otoño tienen tiempo de moverse y acumularse en las raíces, y además al final del invierno se puede ver incluso si hay ramas dañadas por el frío.

Algunos criterios y precauciones para recordar

Además de la técnica básica descrita anteriormente, existen algunas precauciones generales que se deben respetar para el éxito de la poda y para la salud de las plantas:

  • Prestamos especial atención a la elección de herramientas de corte como cizallas y tijeras: es mejor optar siempre por la calidad, que a la larga vale la pena.
  • Las cuchillas deben limpiarse y desinfectarse en caso de que se hayan producido enfermedades de las plantas: este cuidado es necesario para evitar una mayor propagación de patógenos a plantas sanas.
  • Los cortes deben ser limpios y decididos e inclinados a favorecer la caída de gotas de lluvia, ya que en un corte horizontal podrían estancarse, provocando pudrición.

La renovación del arándano

Hay un caso en el que se permiten recortes drásticos: cuando sea necesario rejuvenecer un arándano viejo 25 años y más, cuya producción ha ido disminuyendo con el tiempo.

Con cortes claros de toda la vegetación, se estimula la emisión de nuevos brotes del tocón y de esta forma a los 3 años se produce una renovación de la producción, que también puede reanudarse de forma significativa. Esta podría ser la situación típica en la que es necesario recuperar una cosecha vieja y abandonada.

Vídeo: aprender apodar arandano (Noviembre 2020).