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Fumaggine: cómo evitar la pátina negra en las hojas


Ahí fumaggine es una patología particular que afecta a diversas plantas frutales y ornamentales, formándose en sus órganos una pátina negruzca densa que parece humo o hollín, en realidad es un conjunto de hongos.

Afortunadamente, en comparación con otras enfermedades de las plantas, esta casi nunca es letal, pero puede conducir a un debilitamiento general de la planta, su crecimiento limitado y una disminución de la producción, además de las implicaciones estéticas visibles.

Entonces veamos en detalle qué es y qué inconvenientes conlleva el ahumado para nuestras plantas. Vamos a averiguar soluciones ecológicas que puedes adoptar y sobre todo cómo evitar en la medida de lo posible la recurrencia del problema.

Que es fumaggine

La capa negra hollín que llamamos fumaggine es un conjunto de hongos saprofitos que se alimentan de la melaza dejados en las plantas por insectos como pulgones, psila y, en el caso de los cítricos, la conocida cochinilla algodonosa.

Inicialmente, el humo es menos denso y de color grisáceo, luego, a medida que el hongo se desarrolla y se acumula en los órganos de la planta, la capa se vuelve más gruesa y oscura.

Podemos decir que el fumaggine es un tipo secundario de adversidad, o por el ataque de insectos que, además de realizar su daño directo en cuanto a chupar la savia, son responsables de la aparición de ahumados por la melaza que dejan en hojas y ramitas.

La fumaggine es favorecido por las altas temperaturas y la humedad atmosférica, dado por ejemplo por el rocío de la noche, mientras que por el contrario lluvias intensas lo obstaculizan porque en cierto sentido lo arrastran.

Qué especies son las más afectadas

Entre las especies más afectadas por el ahumado se encuentran los cítricos: naranja, limón, mandarina, kumquat y todas las demás: no es raro encontrar ejemplares con síntomas evidentes de esta patología.

Los olivos y laureles también pueden verse afectados con cierta frecuencia.

En las especies de jardín, la fumaggina es mucho más rara pero no se puede excluir por completo, mientras que entre las ornamentales más fácilmente expuestas mencionamos jazmín, euonymus y pittosphorus.

Daño a las plantas frutales

Las hojas de las plantas, pero también sus brotes, ramitas y frutos, pueden estar muy sucios por el humo. Afortunadamente, el hongo permanece en la superficie y no daña los tejidos vegetales.

La consecuencia del ahumado, sin embargo, es un debilitamiento de la planta, con brotes y hojas que tienden a amarillear y caer con facilidad y un crecimiento más atrofiado de la planta en su conjunto, dado que la fotosíntesis de clorofila está limitada por la presencia del hongo que ocluye los estomas, también limita la respiración y la transpiración.

La producción de fruta también se puede reducir considerablemente pero estos, aunque manchados, no están comprometidos internamente, por lo que si la producción está dirigida al autoconsumo, el problema es mayoritariamente estético.

El ahumado de las frutas

Las frutas afectadas por el ahumado están sucias por fuera pero permanecen en efecto comestibles.

Será suficiente lavarlos, quizás con un cepillo ligero. Naturalmente, los frutos destinados a la venta podrían depreciarse por los síntomas del ahumado, y su lavado podría resultar desafiante, por lo que es mejor minimizar la presencia de esta molestia en el huerto profesional.

Evitar fumar

Para prevenir la presencia de fumaggina los métodos son muy similares a los que sugerimos para la salud de todas las especies de frutas y hortalizas:

  • Promover la biodiversidad, para invitar al medio ambiente a insectos antagonistas de pulgones y otros productores de melaza. Este objetivo se persigue, por ejemplo, mediante el pastoreo entre las hileras del huerto u olivar, con presencia de diversos tipos de esencias aromáticas y arbustivas y por supuesto renunciando al uso de insecticidas no selectivos.
  • Realizar podas periódicas que favorezcan la iluminación y ventilación del follaje, sin exagerar porque, por ejemplo, en el caso de los cítricos, las ramas no deben exponerse demasiado.
  • Practica fertilizaciones balanceadas, sin exceso, ya que una concentración excesiva de nitrógeno favorece la picadura de pulgones y el crecimiento vegetativo de las plantas.
  • Adopte diseños suficientemente grandes para permitir una buena iluminación y ventilación.
  • Contrarrestar los insectos responsables de la producción de melaza (pulgones, cochinillas, psylla).

Cómo quitar el humo de las hojas.

Para eliminar el humo que cubre las plantas, podemos realizar un lavado, con chorros consistentes, a base de agua y bicarbonato, o con agua y jabón suave de potasio o jabón de Marsella, con el que erradicar simultáneamente los pulgones, si los responsables de la melaza en el caso concreto están presentes y detenidos.

Contrarrestar la cochinilla algodonosa

En el caso de los cítricos, es importante comprobar la presencia de cochinilla algodonosa (Compras de Icerya), e implementar una defensa biológica contra este parásito. Pocas plantas pueden tratarse simplemente con cepillado manual o rociar con macerados de helecho con efecto disuasorio, de lo contrario se pueden realizar tratamientos invernales con aceites minerales.

En el caso de los cítricos de una gran superficie, de al menos una hectárea, podemos llevar a cabo la lucha biológica real lanzando el antagonista Rodolia cardinalis, una bonita mariquita desde hace algún tiempo ya ampliamente probada, y con éxito, para este propósito.

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